sábado, 2 de agosto de 2014

6º Capítulo: Tomándome mi tiempo. " La Dama de las Mariposas"

Dicen que el tiempo todo lo cura y pone las cosas en su sitio. No creo que lo pueda curar todo, pero si poner las cosas en su sitio.
Y yo digo que a veces los árboles no te dejan ver el bosque. Por lo que me he tomado mi tiempo para escalar hasta lo alto de una montaña y tener una panorámica más amplia.
El camino es duro y cansado y no lo puedes hacer con mucha carga pesada que te impide avanzar. Por lo que debes ir descargando por el camino para poder seguir adelante. Si miras demasiado atrás y vuelves recoges e intentas seguir con la carga porque te cuesta despegarte, al final llegas a la conclusión de que no puedes cargar tanto o te quedarás en el camino en medio de ninguna parte.

Decidí ir soltando lastre. A medida que iba soltando me sentía más ligera y veía que avanzaba. A veces el agotamiento me retiene y necesito descanso. Pero mi vista está fija en la cima de la montaña y se a donde quiero ir. Es bueno por fin tener las cosas claras.

Tomar decisiones a veces es duro y duele, pero es necesario. Será que conservo bien apegado el instinto de supervivencia aunque lo haya tenido aletargado por un tiempo.

Soy tan impulsiva como reflexiva. Lo malo es que cuando me impulso voy con demasiada velocidad porque he estado tanto tiempo en la pista de salida, con tanta paciencia..... que cuando yo sola me doy el pistoletazo de salida me temo.

Por eso durante muchos días mis capítulos no han salido de mi mente. Se han quedado uno tras otro para no publicar todo lo que he sentido y me lo he guardado para mi prudentemente.
Hay cosas que solo se deben quedar en la mente de uno sin repartirlas, la edad y la experiencia te dicen que eso es lo aconsejable.

Llevo más de un mes sin escribir. Hoy es un buen día y un buen momento.

Cuando comencé mi idea era un viaje por el tiempo mezclado con la realidad diaria. Pero esa realidad diaria es privada.

Mi madre y yo somos muy diferentes, coincidimos en algunas cosas porque es la ley de la genética. Pero en ese cóctel caprichoso que son los genes de cada uno que heredamos de aquí y de allá, mi padre puso la mayor parte de los ingredientes, y a medida que pasan los años más me parezco a él. De lo cual estoy orgullosísima, dicho sea de paso.

Dos de las cosas que he heredado de mi padre son, y por este orden: un gran corazón lleno de ternura protegido con una armadura en ocasiones, y una mala leche que no permite que nadie me maneje ni me manipule. ¡¡¡GRACIAS PAPÁ!!!

Por eso todo el mundo tiene esa imagen de que somos fuertes ( me cuesta hablar de mi padre en pasado, siempre lo siento vivo a mi lado en mi mente y mi corazón). Lo malo es que se olvidan muchas veces que detrás de esa fuerza está una sensibilidad a flor de piel y que las cosas nos duelen y nos hacen mucho daño. Que no somos de piedra y que sentimos igual que los demás con sus problemas, aunque llevemos una sonrisa pintada en la cara.

Por esa diferencia de caracteres sumada a la educación percibida por mis abuelos, que nada tiene que ver con el trato y complicidad que se tiene hoy con los hijos, ya que hasta a los padres se les llamaba de usted. Cosa que desde que tuve uso de razón no entendí ni admití.
Desde que empecé ha hablar tuteaba a mis abuelos, vivíamos en la misma casa en Barcelona. Mi hermano me corregía y me decía que los llamara de usted. Y yo le respondía.

.- ¿Cómo voy a llamar de usted a mis abuelos sin son mi familia y de tu a desconocidos de la calle?

Yo tendría unos cuatro años más o menos y le pregunté a mi abuelo delante de mi hermano.

.- ¿Yayu, a ti te molesta que te diga de tu? Yo le digo a mi hermano que eres mi abuelo, que porque te va a molestar que te diga de tu. ¡¡¡Ni que fuéramos dos extraños!!!

Me miró sorprendido por la pregunta. Tal vez ni se lo había planteado nunca, pero me respondió al pensárselo.

.- No me molesta, me puedes llamar de tu.

._ Ves Santy, no te lo decía yo. Es nuestro abuelo el Yayu, por qué le vas a decir de usted, no lo entiendo, ni mamá tampoco, son sus padres.

Y me fui a interrogarla a ella a ver porque los llamaba de usted. Otra sorprendida, que me hablo que si el respeto y tal y tal....
Yo escuché pero tampoco estuve de acuerdo y le dije.

.- Yo lo respeto igual pero como lo quiero  le digo de tu. Es mi abuelo. De usted le digo a las personas mayores de la calle.

Tal vez esa fue nuestra primera conversación seria con mi madre, al menos que yo recuerde.
A ella nunca le dieron esa confianza de conversaciones de hija a padres, ni por separado, ni juntos. Por lo que ella, que es una persona no muy habladora ( todo lo contrario a mi) tampoco lo practicó conmigo y yo lo he echado mucho de menos toda la vida.

Muchas veces he necesitado de su apoyo y no hemos tenido ese punto de encuentro, por eso me independicé a los 16 años y cumplí los 17 fuera de casa. Pero mi unión a la familia puede más que cualquier otra diferencia. Siempre he sabido que mi madre me quiere, no importa que ella lo demuestre de diferente forma que yo, cada uno es como es.

He tenido tiempo para pensar, más de tres meses desde que no puedo ir a trabajar. Mucho tiempo para alguien que trabaja con el coco.
Por mi cabeza han pasado muchos recuerdos de mi vida mezclándose con sentimientos.
He tenido amigos que me han hecho reír, que me han venido hacer compañía, que han pasado unos días conmigo, otros me han secuestrado y me han sacado de paseo junto al mar para comernos un helado.

Me hicieron una gran pregunta:

.-Ana, de todo se aprende. ¿Qué has aprendido tu de todo esto?
-. Muchas cosas la verdad.
.- ¿Pero si tuvieras que quedarte con una? Con cual te quedarías.

No dudé en responder.

.- Que me puede más el amor que el rencor.
.-Que grande eso que has dicho Ana.
.- Es la verdad. Antes que cualquier  otro sentimiento hacia mi madre el primero es el amor y el segundo es el respeto.

Tras ese paseo junto al mar hubo un cambio en mi. Miré al horizonte, estiré la vista todo lo que las paredes de una casa no permiten ver. Aspiré el olor del mar. La brisa fresca que movía mi pelo.Sentir en la piel los rayos de sol tibios al caer la tarde.
¡¡¡Me sentí libre y feliz!!!
A partir de ahí me dije, Ana ya está bien, tienes que ser tu.
Y ese es mi intento cada día, mi camino hacía la cima de la montaña.

Me ha costado aceptar que mi madre envejece y su mente no es la misma. Ahora se que su hígado está intoxicando el cerebro y eso inflama el cerebelo y le impide ser ella misma.
Está tomado un tratamiento muy fuerte y ha habido episodios difíciles que son íntimos y el respeto me impide contarlos.
Pero el tratamiento está funcionando y va mejorando la situación, a veces está perdida y a veces es ella. Yo la ayudo en lo que puedo, me armo de paciencia y nunca tiro la toalla y no permito que ella la tire.

A veces me paso en mi protección, me cuesta entender que uno tiene el mismo derecho a decidir como debe morir y hasta cuando quiere luchar. Lo mismo que tiene el derecho a elegir como quiere vivir.
Pero poco a poco voy aceptándolo.


El día 3 de Julio recibimos en el aeropuerto a mi hijo y a mi nieta y estarán aquí hasta el 27 de agosto.
Su llegada ha sido como un viento fresco tras una ola de calor.


Cinco largos años hacía que no estábamos todos juntos y ahora con la pequeña Attenya solo tímida los primeros 10 minutos.
Una imagen vale más que mil palabras. Nuestra sonrisa lo dice todo.


Foto tomada por la tía Jenni que siempre está ahí junto a nosotros:
TODAAAAAAAAAAAA LA VIDAAAAAAAAAA 


Los cuñaos esperando la llegada del vuelo.
Todos emocionados y riéndose de Lilian y de mí jajajja de foto a foto.



La llegada a casa. Mi primera foto con mi nieta desde que tenía un mes de vida.
Se me ve la felicidad en la cara.


Ahora somos dos cómplices tremendas. No se separa de mi desde que llegó y a mi se me cae la baba.
¡Que me den un edredón pero de los gordos para limpiarme!
Jejejeje
Estoy de baja médica por depresión. Mi nieta es mi mejor medicina, me ha devuelto a la vida. A mis locuras jajajaja y nos hemos hecho un peinado de palmeras de muchos colores, una morena y una rubia.


Así que queridos lectores el lunes pido mi alta voluntaria porque yo no necesito ninguna unidad psiquiátrica como me han sugerido dos médicos. Mi respuesta fue primero a mi médico:

.- Yo lo que tengo es un agotamiento del carajo y un estrés que es un esveinte. No la necesito, me va a quitar un tiempo que no tengo. Tu haz lo que debas, si crees que tienes que darme el alta, de todas formas no puedo incorporarme a mi empresa todavía, mi madre me necesita y estoy intentando conseguir plaza en el Centro de día para las mañanas hasta el mediodía pero necesito que me cumplimentes estos formularios.

Me respondió:

.- Déjamelos aquí que yo te los relleno y pasas a buscarlos. Yo te mantengo la baja porque necesitas más tiempo. Pero veremos que te dice el Dr. de la mutua porque ya nos han dado un toque.
.-Tengo cita para mañana. Muchas gracias Luis.

Y fui a la mutua y me trató un nuevo médico. Un trato excelente. Una larga visita y una buena conversación. La misma sugerencia, unidad psiquiátrica.
Mi misma respuesta a lo que añadí:

.- Mándenme a un todo incluido donde no tenga que hacer nada, me sirvan, no necesite mirar el reloj  y duerma tranquila. Una semanita y vengo como nueva.
Discúlpeme que le dija Dr, hace años yo hice un viaje al interior, fue doloroso, pero me conozco muy bien. Pasé una depresión sola y salí sin decírselo a nadie por no preocuparles y no me mediqué.
Le pongo un ejemplo: Es como estar en un pozo de mierda (disculpe mi expresión) hasta el cuello. Te quedan dos posibilidades. Una, abrir la boca, tragar la mierda y ahogarte ene ella. Y la otra es, estirar el cuello como una jirafa, impulsarte y salir. Mirar el charco desde arriba y decidir que no piensas volver a entrar en él nunca más. Yo elegí la segunda.
Ahora doctor, discúlpeme de nuevo, yo le estoy sacando el dedo al charco y diciéndole: una mierdaaaaaaaaa vuelvo a caer ahí. Así que de esta salgo porque yo lo he decidido y no pienso ir a ninguna unidad psiquiátrica. Si lo considera conveniente me da el alta. Ya me incorporaré al mi empresa cuando pueda. Tengo una socia que es mi hermana y cuento con su apoyo siempre. Saldré de esta.

.- Eres muy fuerte, estoy seguro que sales de está como tu dices. Tu lo que necesitas es tiempo y te voy a dar un mes más hasta el día 22 de agosto.
.- Gracias Doctor.
.- Encantado de conocerte. - Me respondió.

Pero a mi eso de tener que ir constantemente al médico... no es lo mio. Así que voy a pedir el alta voluntaria y otro peso que me quito de encima.

El tiempo ayuda a reflexionar y con las reflexiones llegan las buenas energías y eres capaz de ver cosas que antes no veías porque otros dolores no te dejaban. Y hay personas a las que no puedes dejar por el camino. Que hay que hablar lo necesario y abrazarse fuerte primero para sentir antes de hablar que de eso ya habrá tiempo.

Mientras a las malas vibras les saco la lengua con mi nieta que me lo paso bomba.


Mi pizquito lindo Attenya, gracias por existir, quererme tanto en tan poco tiempo y demostrármelo todooooooooo el día.
TE AMO.

martes, 17 de junio de 2014

5º Capítulo "PETROLEO en Canarias, NO gracias", La Dama de las mariposas

Todas las fotos que os voy a mostrar las he sacado 
desde mi terraza o abajo en la playa de Balito.
Vivimos a unos 300 mtrs del mar. Bajar la calle, unas escaleras que dan a la playa y ahí está nuestro maravilloso Océano Atlántico en el paraíso de las islas Canarias y sin petroleras de momento que lo jodan.

¡¡¡¡Ay que joderse, que el ministro de industria sea canario y no haga lo imposible por conservar y proteger su tierra de especuladores!!!!
Seguro que quiere su parte del pastel.
Porque el pueblo verá una mierda. Tanto en lo económico como en el destroce de nuestro paraíso.


La pasta, la guita como decimos aquí en Canarias, la plata, los euros… irán a otros bolsillos pero no a los de los que están pasando hambre.

Al pueblo canario que le den por saco y a sus opiniones más.
 La mejor universidad de ciencias del mar de España la tenemos aquí, y ni puñetero caso a los expertos biólogos marinos.
Mientras, niños canarios con hambre, acostándose con sus barriguitas vacías. Degustando bocadillos imaginarios que les inventan sus mamás porque la realidad con suerte es pan con pan.
 ¡Gracias a los comedores escolares! 
¿Pero... y los desayunos, meriendas y cenas? ¿Y los fines de semana?
 ¡Cuánto jubilado a cargo de toda la familia con su triste pensión!
Esto es ahora España. Que no engañen fuera de nuestras fronteras.

Este archipiélago impresionantemente bello y diverso es nuestro, a ver si se enteran.

NO NOS VENDEMOS.


Cuando ponen sus ojos en Canarias debería preocuparles el pueblo, y ocuparse de que ningún niño pase hambre

¡Eso debería ser el primer objetivo para estos políticos que no se quieren enterar que son nuestros empleados, no dioses, y cobran y roban de nuestros impuestos, porque esos sueldos que son “legales”, porque son ellos los que gobiernan y así lo han decidido.... Son un robo, una vergüenza, y un despilfarro que llenaría muchos estómagos vacíos!

Antes de bajar las escaleras soltamos al perro. Ary, mi bola de pelos que parece un hippie baja corriendo como un loco dando saltos feliz hacía el paseo de la playa. En un momento ya está abajo, esperándonos.
Corre para que le dé tiempo a oler todo. Se pierde por la nariz jejejeje. Va y viene de un lado a otro, vuelve y parte a correr. Está contento porque su “mami” que soy yo, vino también de paseo.
 Su primer día de oficina

Ary llegó a la familia con solo unas tres semanas de vida.Ni dientes casi tenía.
Lo encontré en un anuncio de Internet, lo regalaban junto a su hermanito. Llamé, fui a buscarlos y me traje a los dos. Uno para mi tricolor y otro un poco más clarito color merengo (de mayor se quedó melocotón) para una vecina que vino conmigo a buscarlos.

 Su madre era una Yorkshire pelirroja con la manta negra y gris plata, la vi cuando lo recogí. Me dijeron que el padre de Ary era de unos amigos de esa familia, un Caniche de color negro.
Así que yo digo que mi perro es un Yorkiche jejejeje.

Ya tiene seis años y es un camaleón porque cada vez que lo pelamos cambia de color jajajaa
Tiene el pelo muy largo, ni liso, ni rizado, parece un hippie.  No se le ven los ojos y a veces no sabes si te está mirando.
Y unas pestañas de vedette enormessssssssssss

Esta bascula era de mi padre,   del restaurante.
 Se le ha dado utilidad jejeje

¡Que sabía es la naturaleza!, así no se le meten los pelos en los ojos.

Con ocho meses lo llevé por primera vez a cortar el pelo en una peluquería que está en el centro comercial donde trabajo. Como es una vecina me dijo:

.- Ana, yo abro a las diez. Tú te lo traes a la oficina y lo recoges al cerrar, no hay problema me lo dejas aquí.

Así lo hicimos. Está dos plantas más arriba que mi oficina y en el otro lado. Pues sus llantos lastimeros me acompañaron a la oficina como el que lo han abandonado.
Cuando regresé sobre las tres miro por el cristal y veo tres caniches blancos recién peladitos y uno grande gris que lo está pelando encima de su mesa de trabajo.
Busco a Ary con la mirada y no lo encuentro. Los tres perros sentaditos
frente al cristal me miraban y movían la colita.
Ary a los 6 meses
Yo seguía buscando porque no veía a mi perro. De repente el perrito de en medio empieza a temblar y a mover nervioso la cola. Yo lo miro, me pongo la mano en el pecho, miro a la peluquera y con la cabeza le digo:

.- Nooooo

Ella me mira, sonríe y con la cabeza dice siiiiiiiiiiiiiiii.

Y Ary dice:
.- Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuu (¿no me conoces?) guau guau guauuuuuuu (mamááááááá sácame de aquííííí)

Juro que si lo llego a ver por la calle no lo reconozco.
Pero al mirarlo bien.... tenía unos ojos preciosos, eran sus pestañas. ¡¡¡Es mi perro jajajajaja!!!!
Casi se mea todo de la alegría cuando me vio pobrecito.

 A todos en casa nos impactó su aspecto y nos costó acostumbrarnos. ¡Es que nos quedamos con la mitad del perro!
Además ese morrito afilado todo pelado y sin sus largos bigotes y barba.

Se traumatizo todo. Se escondió debajo de la cama de mi madre (su protectora) y no quería salir. Estuvo una semana rarísimo y como enfadado conmigo.                                                                                     
Su primer baño
Compré una maquina buena profesional, con sus peines de cortar, tijeras etc y desde entonces soy su peluquera.                                                                                                                                                                                     
Le he hecho cada corte.... jejejeje hasta tipo león. Pero tiene tanto pelo, tantas capas, que acabo molida. Pero es mi perro y yo lo adoro.
                                                                         
    En tres peladas amorticé la maquina.

Ary teniendo solo tres meses de edad nos avisó una madrugada de que mi madre se desmayó. 
Comenzó a ladrar a la una y media y lo mandamos a callar desde arriba. Subió y empezó a arañar la puerta como un loco.
Bajamos corriendo asustados y nos encontramos a mi madre tirada en el suelo del baño.
 No se partió la cabeza contra la pared de milagro, o una cadera.
Por suerte no paso nada, solo fue un mareo. Le tomamos la tensión y el azúcar y estaba bien. Le dimos una infusión y cuando se relajo media hora más tarde la acostamos, cuando nos aseguramos que estaba bien.

Mi héroe.
 Así de pequeñito vino a pedir ayuda para socorrer a mi madre.
De repente:
.- Pepe ¿y el perro, dónde está?
.- No se.

Lo buscamos abajo y no estaba. Subo a mi habitación, me acacho a mirar debajo de la cama y ahí estaba temblando asustado el pobrecito.
Lo llamé:

.- Ary mi amor ven. ¡Ay que bueno que es mi perro que me avisó que la Yaya estaba en peligro! Que bueno es mi perrito. Ven cariño vamos.

Y poco a poco salió temblando. Lo cogí en brazos y lo llevé abajo y le enseñé a mi madre. Se puso muy contento dando saltos y dándole besitos.

Desde entonces la vigila siempre. Donde va ella, va él. Se queda hasta en la puerta del baño. Y desde que llegó del hospital se mete debajo de su cama.

Cuando se la llevó la ambulancia armó un escándalo.  Y en el mes que estuvo ingresada estaba triste. Yo traía sus camisones para lavarlos y él me seguía oliendo la bolsa. Sabía que olía a ella.
Fue digno de ver cuando la bajamos del coche y entró en casa. Se fue a volver loco de la alegría. Ahora no se separa no sea que se la lleven otra vez.
  

Llegamos al paseo junto al mar. Mi Atlántico, ese que veía solo últimamente desde mi terraza y eso cuando me asomaba, porque estuve días que ni lo hice.

Hasta las plantas la mayoría se murieron porque me olvidé de regar.


Pero no es lo mismo verlo desde arriba aunque esté tan cerca porque no se puede oler.
Cerré los ojos y aspiré profundamente.

.- Cuántos días hacía que no bajaba mi amor.

Mi marido me pasa el brazo por los hombros y me dice:

.- Ya verás que bien te va a sentar el paseo.

Seguimos caminado de la mano en silencio, disfrutando, es temprano, aun hace bastante sol. La tarde está tan bonita y agradable…. Es una sensación de relax que echaba de menos.


Nos encontramos con el paso cerrado por obras y el único acceso a la playa de Anfi es por el minigolf.

.- Tendremos que dar la vuelta.
.- No tranquila se puede pasar, pero ponle la correa al perro.

Yo conocía el minigolf solo lo que se ve desde afuera, nunca había entrado y es precioso. Con muchas plantas, palmeras, cactus, lagos con peces y nenúfares, montículos de rocas haciendo hermosas formaciones… ¡me gustó!


.- Vamos a sentarnos un ratito en este banco cariño, déjame disfrutar del sol un ratito y de la vista.
.- Como no, vamos a sentarnos.
Y Ary se subió también al banco pero en medio de los dos.

La vista desde el lugar que elegimos Pepe y yo para vivir no la cambio por ninguna,  y no me imagino porque no quiero ni a distancia torres de extracción petrolera.


Me encanta tomar fotos de las puestas de sol tan increíbles que tenemos. Todos los días se puede ver a extranjeros que están de vacaciones con sus cámaras preparadas, incluso con trípodes para poder capturar esas imágenes  inimaginables en otros lugares.


A mi memoria venían imágenes de cuando vinimos a vivir a Los Caideros.
 ¡Qué diferente era todo!
Justo donde ahora estábamos sentados, antes era una zona de rocas donde se hacían piscinas naturales.
Nosotros bajábamos con Willy que tenía solo cinco añitos (1985)  y con dos perros que teníamos que ya murieron hace años. Un pequinés, Chiky y un cocker mezclado con setter, Zambo.
 Bajábamos por un camino de tierra hecho a base de pisadas, todo pura naturaleza. Y lo hicimos hasta que tuve seis meses de embarazo de Lilian. Yo le decía a Pepe:

.- Cuando nazca la niña compramos una mochila y bajamos con ella.

¡¡¡¡Ya no pudimos hacerlo!!!! Lilian nació en febrero de 1987 pero antes que ella llegaron las excavadoras amarillas gigantescas, la dinamita…. Y ese paraíso voló literalmente por los aires. Hasta mi casa llegaban piedrecitas y un día pensé que era un terremoto de lo que tembló la cama y todos nos levantamos asustados.
Cuando denunciábamos bajaban la intensidad de las detonaciones, pero cuando se iba la guardia civil de nuevo volvían a meter unos piponazos tremendos.
Digamos que si comparamos esta montaña con una manzana, cortaron la mitad, se la comieron y construyeron  con eso una isla artificial, ganaron terreno al mar y a nuestra urbanización la dejaron temblando.
A nosotros nos levantaron hasta el piso. Teníamos un gato, Yopy, un siamés enorme de unos diez kilos. Pasaba él sobre la alfombra y se oían las plaquetas. Se hicieron hasta grietas en las paredes.
Denunciamos, tuvimos paciencia de años y cobramos, aunque antes tuvimos que invertir en asegurar la casa y sentarnos a esperar para cobrar. Pero quién la sigue la consigue. Mi marido es muy persistente y yo hija de buen gallego jajajajaja….

Hace ya muchos años un noruego visionario desde un yate vio esta costa y soñó en su mente lo que luego fue Anfi.
Suerte que fue un noruego con buen gusto y con pasta, amante de la naturaleza que hizo algo bonito que armoniza con el paisaje. Menos la arena de esa playa, blanca y polvorienta, con la arena tan bonita rubia que aquí tenemos, fina y que no mancha. Pero querían imitar al Caribe.
¡¡¡Pero esto es Canarias mi niño!

Ese noruego ya murió, se llamaba Bjorn Lyng, un soñador, un emprendedor, un artista (pintaba cuadros preciosos, me enamoró uno de un lobo) y un currante. Desde que murió y gran parte de sus acciones se vendieron ya Anfi nunca ha sido lo mismo.


Lo que empezó por un hotel de Timeshare (tiempo compartido), Anfi Resort , se convirtió en un complejo de lujo de varios, Monte Anfi, Puerto Anfi y por último Gran Anfi. Está en el barranco de la Verga  conlindante con el de Balito que es para donde mira mi urbanización.
En una época dicen que nos querían comprar, pero se quedaron con las ganas.
 Yo mi casa no la vendo, elegí antes que ellos el lugar donde quiero vivir y no me da la gana de irme.
Siguieron extendiéndose en Tauro. Construyeron Anfi Tauro con chalets de lujo y un tremendo campo de golf. Y más arriba subiendo ese mismo barranco Anfi Esmeralda.


Ahora nos hemos acostumbrado a tener Anfi al lado y como dije es una urbanización preciosa llena de jardines piscinas y los edificios están cubiertos de nuestras piedras así que no ves pintura.


.
Y además con lo que se comieron de la montaña como dije antes hicieron una isla artificial que también es preciosa y un lugar agradable por el que pasear junto al mar.Además de tener restaurante, terrazas donde tumbarse a relajarse y un enorme solarium.

Quién me iba a decir a mi que me convertiría en empresaria y que el primer cliente de mi empresa sería Anfi.
Todo comenzó porque Jenni le daba clases de español culto a los altos ejecutivos de Anfi. 
Los sacó de apuros traduciendo de forma urgente algunos contratos importantes. Luego unos carnavales en un chiringuito las dos disfrazadas comenzamos bromeando una conversación sobre buscar más profesionales de otros idiomas y formar una empresa jejejeje
Y aquí estamos, traduciendo en más de 20 idiomas con un equipo excelente nativo de cada idioma. Si hay alguien interesado en conocer la historia de la empresa pueden ver este enlace. ARY TRADUCCIONES S.L.

La fundamos en 1995 y somos nuestras propias jefas. Gracias a que mi socia es mi querida amiga y hermana del alma Jenni puedo seguir en casa cuidando a mi madre. Si fuera empleada no podría hacerlo, o ya me habrían echado a la calle tal como está el patio hoy en día. Y si fuera otra mi socia ya no hubiera aguantado con el peso de la empresa ella sola. Pero es ella, mi querida Jenni, mi Jenni de toda la vida. Ella me entiende perfectamente, lo pasó con su madre y fue muy duro.
Recuerdo una noche en mi casa en el sofá. Ella había venido de vacaciones por Navidad, estaba en el último año de carrera en USA en Cornell , solo le quedaba un semestre.
Estaba tan preocupada por la salud de su madre que aun teniendo una persona contratada para cuidarla no estaba tranquila. Se me derrotó y se puso a llorar. Quería abandonar la carrera y quedarse a cuidarla.
Es muy difícil ver llorar a Jenni a no ser que sea de alegría.
Yo la abracé, la consolé y le dije que ahora no podía dejar la carrera.Que yo pasaría todos los días por su casa a verla.
Ella confió en mi y volvió a la universidad y terminó brillantemente su carrera, como todo lo que emprende. Es una luchadora nata y muy inteligente además de trilingue entre inglés-español-alemán, también se defiende en otros idiomas. Yo estoy muy orgullosa de ella porque además es muy solidaria y ayuda a muchas personas de forma desinteresada. Es una gran profesional y una gran persona.
Cumplí con mi palabra y fui a ver a su madre a diario en su ausencia. Trabajaba enfrente, así que iba varias veces al día para asegurarme de que hubiera comido y no se sintiera sola.

Ahora, muchos años después me tocó a mi. Y Jenni está en todo sin la necesidad de llamarla. Es una gran amiga.
GRACIAS GUAPA.
Una vista de la isla vecina, Tenerife. Asomando el majestuoso Teide.


Mi querido y amado esposo y Ary en uno de nuestros paseos debajo de casa.

Gracias mi amor por estar siempre a mi lado en todo con tu hermosa sonrisa y tu apoyo, la vida es más fácil y vale la pena vivirla. Te quiero ahora más que nunca.

Fue un hermoso paseo que me sentó de maravilla.

Les dejo con un cantante canario que acabo de descubrir PITU.
Habla en canario.
 Y su canción me emocionó hasta las lagrimas. 
Porque no nací aquí,
 pero me siento más canaria que el gofio, 
esta es mi tierra.
Comparto orgullosa esta canción y te digo:
 Pitu eres grande tío.

CHACHO, NO A LAS PETROLERAS

sábado, 7 de junio de 2014

La Dama de las mariposas.4º Capítulo: AL LÍMITE

Muchos días sin escribir con el estado de ánimo sube y baja como un ascensor. Las emociones a flor de piel, y esta jodía alarma que no se quiere apagar.

Cuando tengo ganas de escribir, no tengo tiempo. Y cuando tengo tiempo hay tantas cosas por hacer o estoy tan agotada…

Se juntan con mi estado de  ánimo pensamientos negativos,  cosas que prefiero no recordar porque me hacen daño y no ayudan. Y mi intención era y es guardar un recuerdo bonito reviviendo  su historia, que forma parte de la mía. Que en los bajos momentos esos recuerdos me ayudaran a sobrellevar está situación. Pero es difícil separar cuando no te sientes bien. Cuando estás optimista todo es más fácil.

Ya hace tiempo que mi tiempo no es mío y me está pasando factura. Mi vida aparcada y con tanto polvo como mi coche.
El tiempo se me ha hecho muy largo en este cautiverio donde me siento como una chacha sin que me regale una sonrisa, un buenos días, un cómo estás….. no hablemos de cariño.

Le ha dado por no hablarme, y sé que no le pasa nada a mi madre  que le impida hablar porque por la noche  no deja dormir a mi hija porque no para de hablar, así que no le pasa nada a sus cuerdas vocales.
Conmigo son jadeos constantes caras de sufrimiento, ojos en blanco, temblores…. La hago caminar dos pasos y tengo el corazón en la boca, parece que se me va a desmayar en los brazos.
Me está torturando psicológicamente y lo peor de todo es que yo me he dejado.
En mi desesperación le he preguntado si no me quiere y no me contesta.
Le digo:

-¿Tu me quieres? No sé porque no me hablas. Si me quisieras como yo te quiero a ti a una decima parte no te comportarías así conmigo.

Ni se inmuta, me mira y no me dice nada.

 Lo he probado todo y soy consciente que se aprovecha de mi cariño y de mi miedo y se ha pegado a mí como  una agarrapata. Esto de si me lo hace todo no se mueve de mi lado, si estoy malita estará pendiente de mi.
 Esto de que me quiera a su lado no es nuevo, yo siempre he sido muy activa socialmente y sé que eso siempre le ha molestado. Hubiera preferido tener la típica ama de casa a su ladito.
No ha mostrado nunca interés por mis actividades.  Siempre he tenido que metérselas delante de las narices y preguntarle para sacarle un par de palabras de opinión.

Estoy cansada, muy cansada, no sé si más psicológica y moralmente que físicamente. Me empujo sin ganas para seguir con la responsabilidad que me ha tocado.
 No hay ilusión cuando haces todo, vas con energía positiva y no te devuelven ni la sonrisa.
Me he convertido en una esponja que absorbe su negatividad y esto no encaja bien en mi cuerpo y menos en mi mente.

 Por las tarde me escapó arriba, a mi habitación, me quito de en medio pero lo oigo todo. Ando tan cansada que intento dormir algo pero no puedo, y concentrarme en escribir menos porque saldrían cosas que no quiero contar.

Escuchó como mi marido le hace hacer ejercicio.
 Pepe es la persona con más autodisciplina que conozco. Y se ha auto recuperado solo muchas veces con mucho deporte. Una pierna rota por tres sitios en un accidente de moto. Una caída por un ascensor, (esto es para contarlo, pero será otro día). Una operación de juanetes….¡Vamos un artista con las muletas!

Él conoce bien todas las partes del cuerpo, como trabajarlas. Si te hace un masaje te pilla todos los puntos. Si tienes algo montado te lo localiza.
 Hace artes marciales de toda la vida, es cinturón negro de Taekwondo 2º Dan. Tiene 62 años está en plena forma y sigue entrenando y dando clases a todo aquel que quiere aprender pero sin vacilones que para él esto es muy serio, es su forma de vida.

Es el fisioterapeuta particular de mi madre. Todo un lujo y gratis. Pepe la levanta la hace caminar, le enseña a respirar, tablas de ejerció sentada. Ejercicios de relajación….

Y sin piedad, no le deja que desfallezca. Tan pronto le canta y le baila, como le grita: (mi madre está bastante sorda, a veces para lo que le conviene, y es más terca que una mula)
-Ana, atenta, abre los ojos, mírame, así,, levanta la barbilla, no mires al suelo, un pie, venga sin arrástralo, levanta la rodilla, arriba, pie derecho, así ahora pie izquierdo, rodilla arriba sin mirar el suelo, venga paso más largo, te he dicho que no arrastres los pies etc etc….Y le hace caso a todo.

 A mi, ni flores. Ya me puedo cansar que pasa de mi un kilo, ni que me cabree.
Estoy al límite, emocionalmente me sostengo ya por los pelos. Puedo aguantar tensión por su gravedad, horas sin dormir haciendo guardia, puedo aprender nombres de medicamentos y para qué diablos sirven, puedo con muchas cosas pero no con que mi madre no me demuestre que me quiere. Tiene que ser su mente que no está bien, pero yo tampoco estoy bien.

Jueves 5 de junio. Desde las 7.30h hasta las 13.00 h solo he conseguido que desayune, lavarla y cambiarla y desayunar yo.
 Si no la he cambiado  veinte veces de sitio…. De la cama a su sillón. Ahora derecho, después reclinado, con cojines, sin cojines, con una almohada en la espalda, sin almohada. Al sofá. Derecha, sentada, acostada, delante, de lado, con reposa pies, sin reposa pies, ahora a la silla, luego al sofá…. Así toda la puñetera mañana. Y sin hablarme, por señas, o un Nooooo.

Me han llamado dos veces por teléfono y he tenido que pedir que se esperen porque se me iba a bajar del sillón o la silla. ¡Vamos, que lo único que me falta es que se rompa una cadera!

Eran llamadas de trabajo. Responsabilidades aparcadas. Procuran no molestarme con nada pero hay cosas que no pueden esperar. Soy presidenta de la comunidad del centro comercial en el que está ubicada mi empresa. Voy por el quinto año en el cargo. Muchas horas de trabajo sin remuneración, gratis.
Siempre he trabajado mucho de forma altruista, en diferentes temas, se ve que debo tener alma de voluntaria. Pero una cosa es una ONG (organización no gubernamental) y otra cosa una comunidad de un centro comercial de varias plantas con más de 190 propietarios que la mayoría no ayudan, al contrario dan problemas y solo se quejan como si fueran los únicos con derecho en el planeta.

Me llama el administrador de la comunidad, un empleado excelente, muy preparado y con iniciativa, además de un buen compañero de fatigas. Solemos tener desayunos de trabajo en mi oficina, y si no pide que me manden mi cafetito. ¡Más buena gente!

-. Hola Ana ¿me echabas de menos?

-. Jejeje pues si Luis. Dime, ¿qué fue?

-. No quería molestarte pero esto es importante y no me queda de otra, aunque sé que en estos momentos tú no estás para nada de la comunidad.

-. Como lo sabes Luis. No estoy para mi empresa voy a estar para la comunidad. Nadie es imprescindible y hay más miembros en la junta directiva.

-. Si pero esto no lo pueden solucionar ellos porque es algo personal tuyo, por eso te llamo. Acaba de llegar una citación del juzgado a tu nombre para que vayas a declarar en calidad de testigo y si no vas el juez te puede declarar en rebeldía.

-.¡ No me jodas!

-. ¡¡¡JEFA QUE FUE!!!

-.Perdona Luis, es lo que ya me faltaba. Perdona un momento.
 ¿A dónde vas mamá? ¡Te vas a caer, ponte bien, así, y estate quietita y déjame hablar por teléfono. ¿Qué no me oyes coño? ¡¡Que te vas a caer, estate quieta un rato por favor, déjame hablar que es una llamada importante!!!!_ Perdona es que me tiene loca. Dime de qué va el asunto.

Empieza a contarme y ni la pena vale mencionarlo porque son cosas entre dos vecinos que van a ver quién de los dos fastidia más al otro y a mí me meten por medio para que testifique en calidad de presidenta pero me citan por mi nombre, y yo ni si quiera estaba ahí.

Me enteré al día siguiente le pedí al administrador que los llamara y que aclarara el tema, poco más que lo mandan a la mierda. Así que un burofax a cada uno diciéndoles esto es lo que hay. Y ahora después de un año vienen y me citan en el mejor momento de mi vida.

Los dos propietarios enfrentados me conocen desde niña y conocen a mi familia y saben que soy la única hija y que mi madre vive conmigo. El que me cita me precedió en el cargo de presidente años antes y solo duró una año porque era un dictador y la gente no entró por ahí, yo intenté ayudarle como vocal en su junta pero ni me escuchaba, ni mi nombre me decía, solo “belleza” hasta que me cabreé y le dije un día:

-. Déjate de belleza que mi nombre es Ana. Tu eres un maleducado porque yo te escucho pero tú a mí no. Cuando empiezo hablar tú te pones hablarle al abogado, o con tu compañero de al lado, Que les quede claro a todos una cosa: Yo no soy mujer florero en mi casa, ni en mi empresa, y no lo voy a ser en esta junta. Cuando la asamblea general se reúna, contaré que en esta comunidad no hay democracia, que esto es una dictadura y el resto de la junta estamos de adorno. ¿Te quedó clarito?

  Y llegó el día de la asamblea y así lo hice, y no me lo ha perdonado. Por eso siempre que puede va a por mí.­

El de la otra parte, es presidente de otra comunidad en unos apartamentos, por lo qué podría ponerse en mi lugar también y entenderme, pero no, solo va a lo suyo. Tiene un local en mi pasillo y solo pasa a saludarme cuando necesita o quiere algo, de resto pasa por delante y a lo mejor ni hola. Y como lo tiene alquilado solo viene cuando necesita algo.

.- Luis dame el teléfono de Fulanito por favor que lo voy a llamar personalmente. (Ni nómbralo que a este le gusta más un juzgado que comer. Ya me citó en otra ocasión y tuve que ir a testificar, total para otra chorrada. Un jubilado con mucho tiempo y con más mala leche)

Me dan su móvil y lo llamo.

.- Hola Fulanito, soy Ana.

-. Hola mi niña como estás (lo de belleza ya le quedó claro)

- Pues no muy bien. Te llamo porque he recibido de tu parte una citación del juzgado para …..

- . Si es que la comunidad la tiene cogida conmigo porque no hacen las cosas bien etc…

-. No me digas eso que no es cierto, la comunidad contra ti no tiene nada y yo menos. Para mi todos los propietarios tiene los mismos derechos.

-. Mira yo no quiero discutir.

-. Y yo menos fulanito, no estoy en estos momentos para discusiones. Te llamo porque en estos momentos estoy en esta situación _ y le cuento, le entra por una oreja y le sale por la otra.

-. Si pero es que hacen las cosas muy mal…. Y bla bla bla

-.Perdona, yo no te pido que renuncies a tus derechos, solo te pido que hables con tu abogado y que pida que testifique otro miembro de la junta, el vicepresidente, la secretaria… o el administrador de la comunidad. O la abogada que tiene un poder para representarme. Tu sabes que mi madre vive conmigo, no tengo con quién dejarla para ir al juzgado.

-. Yo no pienso llamar a mi abogado para nada, llámalo tu si quieres cuéntale a ver qué te dice, tu lo conoces.

-. Mira, estoy sola en casa cuidando a mi madre, no le puedo quitar el ojo de encima. ¿Tú crees sinceramente que yo estoy ahora para buscar teléfonos y ponerme a localizar a tu abogado?

-. Pues si no puedes llevar el cargo dimite.

-. Ya no tengo nada más que habar contigo. Adiós. _ Y le colgué_

Que rabia y que coraje con este mierda de tío. ¡Qué falta de humanidad! Y eso que conoce a mi madre y ni me preguntó como estaba. Trabajar gratis para esto, joerrrrrrrrrrrrrr
¡¡¡Relájate Ana que te va a dar algo!!!!

Cuando llega mi marido, ya es la una, no hay comida hecha ni para mi madre ni para nosotros. Le cuento. Él me abraza.
-Relájate cariño, hazle algo de comer que yo me quedo con ella.

Ella comió su puré de verduras con pollo y nosotros de bocadillo.
 No tenía ganas de cocinar ni energías. Nos comimos el bocadillo y ni mi marido ni mi hija protestaron, al contrario ellos también hacen lo que sea por ayudarme. Gracias que los tengo a ellos, que si no….. por aquí ni aparece, ni llama nadie de la familia, solo mi cuñada, la hermana de Pepe desde  Las Palmas. Mary  Cruz es enfermera, y cuando tengo dudas ella me ayuda mucho, también es mi hermana, así la considero.
 Y como no, mis queridas amigas que son más que familia, ellas si no me dejan ni un día sola, como sea se comunican para ver qué tal estoy.

La familia no se elige, es la que te toca. O te quieren, te valoran, te respetan y tratan de entenderte o no, simplemente pasan de ti.
 O te juzgan sin molestarse en conocerte y te condenan sin escuchar tu parte de la historia.

 Pero a estas alturas si no han estado, ahora ya sobran. Para qué hipocresías, no es necesario, no hay nada que heredar para fingir. Así que si no han querido saber nada más, que se queden ya donde están que yo no los necesito. Que se ahorren llamadas y whatsApp fingidos. Mucho más las  visitas que ya no me apetecen. Son muchos años tragando porque para mí la familia es lo primero, pero ya me indigesté, ya no me cabe más dentro. Ya no estoy dispuesta a tragar más ni a soportar nada que me haga daño.
Nunca más les daré el poder de que puedan herirme ni con su ausencia.

Mi hermano ha vuelto a dejarme sola. Es un constante desde hace casi treinta años. Es como la isla de San Borondón que aparece y desaparece. Seis días con hoy que no sé nada de él.
¡Ole sus huevos!

. Pero  afortunadamente elegir a los amigos es un privilegió que yo ejerzo a diario. Tengo muy buenos amigos, que me quieren una pasada, me valoran, en ocasiones me piden hasta opinión y consejo. Tanta gente no puede estar equivocada.

 Mi conciencia está tranquila, yo también soy buena gente. Nunca quiero hacer daño a nadie, cuando me hacen daño me aparto, no intento devolverlo. Pero ya me cansé de tener paciencia y de justificar lo injustificable. Así que solo quiero vivir en paz. Necesito paz.

Mi corazón parece una caballo trotador últimamente, como si se me fuera a salir por la boca. Ya que pido hora al médico para mi madre para una revisión, pido también para mí, que me eche un vistazo.

Toda una aventura meter a mi madre en el coche. Llegar al centro, pedir una silla de ruedas y subirla a consulta. Fuimos los cuatro, le pedía a mi hija que ella también viniera y que llevara el coche, yo no estaba ni para conducir. Fui delante con ella y mi marido y mi madre detrás.
Dejamos a mi madre fuera con Lilian y entré con Pepe a la consulta. El médico me preguntó:

.—¿Cómo va  todo Ana?

-. Bueno, parece que ella mejor. Llevo anotado todo de estos últimos días, tensión, pulso, glucemia, medicación.

-. Buenos esto va muy bien. Falta regular más la glucemia pero cuando empiece hacer más ejercicio bajará. ¿Y usted cómo está, qué también me pidió cita?

 .- Yo fatal doctor, no puedo ni dormir con las pastillas que me mandó. Parece que el corazón se me va a salir por la boca cuando me acuesto. Siempre estoy asustada con la alarma puesta....

 Empiezo  a contarle, me rompo y comienzo a llorar si poder contenerme.

Diagnostico, DEPRESIÓN. Tratamiento y baja médica, así no puedo trabajar, no me concentro para facturas, impuestos… ahora mismo me viene grande.
Escribir es diferente, para mi es soltar lo que llevo dentro. Es pensar sobre un papel..

El médico me da unas pautas a seguir, habla conmigo y me aconseja de cómo cuidarme y como llevar a mi madre. Me dice que no afloje, que sea firme como Pepe con ella y que le ponga las cosas claras. Si es su mente lo que no funciona a ratos que no me lo tome como personal y que le de ordenes concretas y me imponga. Que no baje la guardia con ella.
Cariñosa cuando ella se enrolle para que vaya espabilando que tanto mimo no le va bien porque entonces no se mueve.

Me dice que tengo que salir al menos una hora al día. Que tengo la playa al lado, que me vaya a pasear a hacer ejercicio, a sacar al perro… pero que me despegue de ella un tiempo. Que a esa edad a veces son como niños caprichosos a los que no hay que seguirles el juego. Que no me lo tome como algo personal si no como un episodio que debemos controlar pero no permitir que me afecte hasta ese punto.

-. Yo no quiero pastillas doctor, no quiero mi mente abotargada.

-. Te hace falta tratamiento Ana.- me tutea creo por primera vez:- Esto que tú tienes no se va en dos días y con paseos nada más. Viene acumulado de largo, de sentirte con mucha presión y responsabilidad. Hay que aflojar. Necesitas una ayudita. Las pastillas que te voy a mandar no te van a dejar la mente abotargada como tú dices, ni te van a engordar, no temas, te van a dar la energía que necesitas para que tú te pongas en movimiento y te recuperes, que busques tus fuerzas para ser de nuevo tú.

Mi marido le dice:

-. Es que no es ella doctor. Mírela como está. Mi mujer no es así. Ella está mal. Lo está pasando fatal. Tiene usted toda la razón.

-. Doctor yo no quería hablar delante de mi madre por eso le pedí a mi hija que viniera y la dejé fuera con ella.

-. Vale, ahora hablo yo con su madre. Tranquila.

Entran las dos en la consulta. Y mi madre temblando ya con sus aaaaaa respirando por la boca como la que le va a dar algo, y el médico le dice:

-. A ver Ana ¿cómo está? Yo la veo mejor usted a ganado peso esta semana, muy bien, se ve que su hija la cuida bien.
 ¿Por qué está respirando así? No respire por la boca, respire por la nariz. Si yo hago lo que hace usted en dos minutos me caigo desmayado yo solo porque está expulsando todo el oxigeno.

Me mira el dr. Y me dice:

-. Cuando haga eso le ponen una bolsa de papel en la boca y que respiré ahí, así recupera el oxigeno que expulsa y no se marea y que habrá los ojos.

Se dirige a ella:
-. Bueno Ana a ver cómo están esos pulmones. _ la ausculta._ ¡Esto está muy bien! El corazón. ¡Estupendo! A ver la tensión.  ¡Está perfecta! Esta usted muy bien Ana, el azúcar en nada que camine y haga ejercicio como antes la baja, así que nada de cama y a caminar. La veo de aquí a una semana.

Se despide de nosotros, me da una palmadita en el hombro y me dice:

-. Mucho ánimo Ana, cuídate y hazme caso. ¿de acuerdo? No dejes de tomarte las pastillas y en 15 días quiero verte de nuevo y me cuentas.

Regresamos a casa tras pasar por la farmacia y por la ferretería a comprar una cámara nueva para la silla de ruedas que me trajo mi querida amiga Marigeli (Carlota) y en el taller nos la colocaron sobre la marcha.
 Ya tenemos silla por lo menos y guapísima hasta sombrilla tiene.

Al llegar a casa le cuento lo que me pasa y lo que me dijo el doctor, que me dio la baja por depresión. que yo no puedo soportar que ella no me hable y no me quiera y que por eso estoy así. No me dice nada.

-. Bueno como tú estás bien y yo te cuido. Pero yo estoy mal y si tu no me cuidas me voy a cuidar yo. Ahora te quedas aquí tranquilita en tu sillón que tu nieta está en casa y yo me voy a pasera al perro con mi marido.

.- Llévame a la cama.

-. ¡Para eso si me hablas! ¿Qué te crees qué soy tu chacha? Esto va a cambiar desde ya. Yo me voy a la calle de paseo y tú te quedas ahí. Cuando regrese irás caminando a la mesa a cenar. Luego al baño como una señora que ya está bien de limpiarte el culo, y después de todo eso te irás a la cama, antes no. ¿Te ha quedado claro? Me voy. Adiós.
Lilian por favor échale un ojo a tu abuela.

.- Tranquila mamá, vete con papa y disfruta del paseo, que no la dejo moverse de ahí. No tengas prisa que es temprano.

.- Gracias mi amor te quiero.

.- Y yo a ti mami, tienes que cuidarte porque a mí no me da la gana de verte así ¿VALE? Mi abuela tiene 84 años y ya vivió su vida, ahora te toca a ti. Si no se deja ayudar no me sale de los cojones que acabe contigo ¿te queda claro, no lo voy a consentir?

.-¡Claro nena tienes que cambiar el chip y ser tu de nuevo!

-. Os lo prometo, de verdad, a partir de ahora me voy a poner en mi sitio.

ME HE PUESTO LOS GALONES DE CAPITANA GENERAL
 Y NO ME LOS PIENSO A QUITAR. 
 ESTO VA A CAMBIAR COMO ANA QUE ME LLAMO.



viernes, 30 de mayo de 2014

La Dama de las mariposas. 3º Capítulo. IMPOTENCIA

 El día de la madre en el hospital

¿Existe algún sentimiento peor que la impotencia? Para mi es el peor de todos. Si le sumas el agotamiento físico, mental y moral se solidarizan y te llevan a la desesperación y la duda.

A qué ya no sepas si estás haciendo lo correcto o no. Y en todo este cóctel de sentimientos y sensaciones negativas se hace dueño y señor el desaliento.
Así me sentí esta mañana y terminé llorando como una niña desvalida y perdida que no encuentra el camino a casa.

Nunca me he sentido así como hoy. ¡Jamás! 
Ha sido algo tan nuevo en mi interior que me rompí sin poder evitarlo.

Ha habido personas que me han dicho que yo soy muy dura, muy fuerte. Porque he pasado por situaciones realmente duras, accidentes de mis hijos cuando eran pequeños y no hay nada peor que eso para una madre. Pero mi respuesta siempre es la misma.

-.¿Me queda de otra? Cuando ocurre, ocurre y no puedes hacer otra cosa que afrontarlo. No puedes o no debes mejor dicho, evadirte de la realidad. Y mi forma de mantenerme serena es controlarlo todo, si me dejan al margen es cuando se me ponen unos nervios en el estomago que parece que no quepo dentro de mi cuerpo.

Tal vez por eso dicen que soy fuerte, que soy dura. Pero es solo una coraza para protegerme.

Mientras mi mente esté funcionando y controlando la situación parece que solo sea cerebro. Nadie me ve derrumbarme. Estoy al tanto de todo, no duermo aunque esté en la cama a no ser que me rinda el agotamiento. Me despierto sobresaltada con la alarma las 24h en marcha. Ahí estoy, al pie del cañón mientras haga falta.

Mientras mi cerebro funcione sobrevivo.

Pero cuando todo pasa…. Cuando las cosas mejoran entonces me viene de golpe todo el agotamiento y es cuando yo hago ñiiiiummmmm plasssssss y me llega la bajona.  Pero claro ya la situación está calmada, ya no preocupa y todos se quedaron con la imagen de la Ana fuerte. Solo los míos, los que me conocen son conscientes de esto. Aun así a mi no me gusta mostrar totalmente como estoy por dentro.

Ha sido un mes de hospital menos dos días. Susto tras susto con mi madre. Y hoy ya son 9 días en casa.
El hospital fue agotador porque estábamos con ella las 24h. Yo siempre por las mañanas para poder hablar con el médico y me quedaba hasta las 4 o 5 de la tarde que llegaba mi marido o mi hija a relevarme. Y por las noches mi hermano.

Salió tan animada de hospital, en silla de ruedas pero feliz. Fue llegar a casa y agotarse. Y de ahí en vez de ir a mejor fue todo lo contrario. En el hospital caminaba, aquí a partir del segundo día ya no caminó.

Es como si la fortaleza que tuvo en el hospital la perdiera al cruzar el umbral de su casa y se relajara totalmente para mostrar su malestar y su agotamiento. (Me suena de algo, ahora que lo pienso ya sé a quién salí)

Tanto cambio de medicación que tenía que tomar durante 5 días parece que la tenía drogada y no tenía fuerzas. Durante todos estos días así lo entendí y esperé a que terminaran esos días y se redujera la burrada de pastillas, 8 en el desayuno y 4 en la cena, aparte de dos clases de insulina un aspirador en polvo, 2 inyecciones en la barriga y un liquido para las llagas de la boca a causa del oxigeno.....

Tuve paciencia, guardias y muchísimos cuidados para que se mejorara. Trabajo agotador el del cuidador de un anciano. No es lo mismo cambiar los pañales aun adulto que aun bebe. ¡Ni de coña! Pero ya tengo practica, va una adaptándose a los cambios.

En el hospital van tres auxiliares a cambiarla, en una cama que sube a su altura, y hay tres turnos durante el día.

En casa no tenemos esa cama tan práctica y la auxiliar-enfermera es una sola las 24h. He terminado fajándome porque ya no aguanto la cintura ni los riñones.
Los escrúpulos los he aparcado. Mierda es mierda y no es nada agradable aunque sea tu madre. Pero cuando existe la preocupación por mantenerla en vida te olvidas de la mierda, del olor, te pones unos guantes y le gastas bromas para que no se sienta mal por necesitar pañales y no se te pasa por la imaginación hacer una cara ni un gesto de asco porque el amor te puede.
¡Así es la vida!

Al reducir la medicación se la notó más lúcida, más ella. Hay que tener en cuenta que mi madre a sus 84 años leía todos los días antes de ir al hospital. Y en el hospital empecé leyendo le yo “EBANO, Ashanti”· del autor canario Alberto Vázquez Figueroa,  y los últimos días ella sola llegó a la mitad del libro.
Ayer por primera vez conseguimos levantarla y sacarla de la cama y que caminara unos pasitos.

Mi madre está delgadita, se quedó de 53 en 51kg con tanta cama que ya son 6 semanas ha perdido la poca masa muscular que tenía y no se aguanta la pobre. Todos estos días le hemos hecho en casa ejercicios en la cama y masajes con aceite de aloe para hidratar y tonificar sus piernas.

Durmió toda la noche tranquila por el ejercicio y me costó despertarla para tomarle la tensión y la glucemia, ponerle la insulina y darle el desayuno. Le cambié su pañal para que   desayunara limpita y todo el proceso hablando con ella, dándole conversación para espabilarla y con las cortinas abiertas para que entrara la luz.

Todo el rato sin que ella me dirigiera la palabra. Solo me miraba. Su mirada estaba vacía, muerta sin vida, sin expresión y me asusté.

Tomaba ya mucha menos medicación y desde ayer comió por primera vez sola desde que salió del hospital porque días atrás temblaba como una hoja. No controlaba y se mordía así que le dábamos todo en puré. La suerte es que nunca ha perdido el apetito y siempre se come todo. Por eso aguanta. Así que le di su desayuno para que comiera sola a ver que hacía.

Le preparé unas tostadas con queso freso de untar y una loncha de jamón y una taza de leche. Puse las tostadas en un plato de plástico de camping que le gusta a ella porque no le pesa y se lo di. Guardé la taza por si acaso.

La tenía incorporada con almohadas para evitar que se atragantara. Le pregunté:

-. ¿Tienes hambre mami?

Movió la cabeza para responderme afirmativamente pero no dijo nada. Seguía con la mirada perdida y mi mosqueo en aumento y me fui poniendo nerviosa.
Lo primero que hizo fue acercarse el plato a la boca e ir a darle un mordisco y le dije:

-. ¿Qué haces mamá?
-. Comer.
Me respondió molesta.
-. ¿Y te vas a comer el plato? ¿Los platos se comen mamá?
-. NO.
-.Entonces….
Balbucea:
-.¿Qué quieres qué haga?
Cuesta entenderla.
-. Pues que te comas las tostadas no el plato mamá.
Cogí una tostada y se la puse en la mano.
Comenzó a comérsela cerrando los ojos.
-. Mamá abre los ojos, no te duermas que estás comiendo.
Abría los ojos y seguía comiendo.
-.Mamá abre los ojos por favor, que no te duermas.
Y así durante todo el desayuno, la misma batalla contra el sueño.
Terminó de desayunar. En ese plan ni de coña conseguirá que se lavara los dientes. Le hice hacer gárgaras con el agua.
-.Mamá ahora te toca el aspirador, expulsa el aire y aspira. No, no, no soples, aspira, hacia adentro. Así venga. Ahora te voy a pichar en la barriga ¿vale? ¿Me dejas que te piche? Contéstame ¿por qué no me hablas mamá?
Seguía con los ojos abiertos y esa mirada perdida y vacía.
-. Mamá háblame por favor dime algo.
-. No se, no se…..
-. ¿Qué es lo que no sabes?
-. Ay déjame, no sé.
-. No, no te dejo mamá. Cuando tu fuiste al hospital a ti en tu cabeza no te pasaba nada. Despistes y alguna palabra que a veces te costaba encontrar pero nada más. Así que no te dejo porque yo quiero saber cómo funciona tu cabeza ¿Vale?

Mi inquietud, y preocupación iban en aumento. La tensión y el azúcar bien. Respirando sin problemas. Sin estar agotada, por lo tanto corazón bien. ¿Qué coño está pasando aquí? Y me iba poniendo cada vez más nerviosa.
Me senté a su lado en una silla junto a su cama.

-. A ver mamá, tienes que hablarme. En el hospital tu hablabas. Yo estaba contigo y conversabas. A veces te quedabas dormida, pero cuando te despertabas me sonreías y me decías:

-. Hola cariño. 

Hoy ni me has saludado. Ni los buenos días me has dado, ni un beso si quiera. 
Tu a las enfermeras y a todos los que te cuidaban les debas los buenos días y la buenas horas caramba y las gracias por todo.  Y a mí que soy tu hija y tanto te quiero y te cuido ¿no me vas a decir ni un hola?

Seguía mirándome y sin hablarme.

-. Mamí por favor dime algo.
-. Queeeee.- respondió impaciente, como enfadada y puso mala cara.
-.Cabreate conmigo pero no te voy a dejar dormir. Llevas más de 12 horas durmiendo. No es normal tanto sueño. Tienes menos medicación y tus constantes están bien. Ya dormirás más tarde, mira.- le muestro el reloj.-
 Solo llevamos aquí media hora, no puedes volver a dormirte.

Cogí una toalla, le moví la cabeza, se la puse de bajo y alrededor del cuello y cogí la botella de agua y con cuidado empecé a mojarle la cabeza y a repartir el agua con un suave masaje no sea que se me mareara.
Conseguí espabilarla. Se me había vuelto a escurrir cama abajo buscando la pose para dormir así que le dije:

-. A ver mami. A la de tres como otras veces y para arriba. Una dos y tres.

Y me hace la plancha y se me pone tiesa. 
¡Ay mi cintura, que me dejé arriba la faja coño!

-. A ver mamá. Sube las piernas, dobla las rodillas así. Primero una, luego la otra y a la de tres. Pero esta vez si ¿vale?
-.Si.
-. Estupendo, vamos arriba. ¡Ay no, del cuello no mamá! Espera por aquí, por mi brazo como siempre. Una, dos y tres.

Ufff ahora si, pero me tiene muerta.

-. Mamá. Escúchame, ¿me escuchas?

Mueve la cabeza y solo me mira de la misma forma.

-. Mamá estás mucho mejor, más regulada en todo. No se por qué estás así. Tus pulmones  están bien, los riñones bien, el corazón bien, comes bien, cagas bien, por lo que tu aparato digestivo funciona bien ¿entonces? ¿tu entiendes cuando te hablo?

Otra vez me mueve la cabeza.

-. Mamá saliste del hospital de estar tan malita... Ahora estás bien. ¿Por qué no quieres levantarte de la cama y ni si quiera hablarme? Va a venir tu nieto Willy desde Perú solo  para verte y para que conozcas a su hija en persona. Tu biznieta. Solo en un mes ya lo tienes aquí. ¿Quieres que te vea así en la cama? ¿Tampoco vas hablar con él? ¿Va a venir para eso? ¿Qué quieres que se lleve un disgusto tremendo y se eche a llorar?
-. No
-. Entonces mamá, habla conmigo pues.

Silencio.

-. ¿No quieres jugar con Attenya? ¿Aquí en la cama o en el parque?
-. Parque.

Pensé voy hacer preguntas sencillas y concretas a ver si responde, relájate Ana.

-. ¿En qué año naciste mamá?

 Silencio

-. Dime. ¿En qué año naciste?
-. No sé.
-. Piensa. Haz memoria. Tu siempre dices que vas con el año.
-. Déjame.

Por lo menos ha dicho algo.

-. No te dejo. A ver ¿qué edad tienes?

Después de un buen rato e insistir bastante.

-. Nueve.
-.¿Nueve años?  ¿Cómo que nueve años? Naciste en 1930. ¿En qué año estamos?
-. No sé.
-. En el 2014. Si naciste en 1930 tienes 84, no 9.
¿Quién vino de vacaciones a pasar la Navidad en casa?
-. No sé.
-. Francesca. ¿Sabes quién es Francesca?
-.No.
-. ¿Cómo qué no sabes quién es Francesca con lo que tu la quieres? Piensa.
-. No se déjame.

 Y vuelve a quedarse en silencio y ya no responde a nada por más que le digo. De impotencia me echo a llorar y me tapo la cara. Cuando la quito la veo a ella mirándome como si no me viera. Ya me rompo y le digo:

-. Mamá ¿cómo es posible que me veas llorar y no me digas nada, ni me toques, ni me consueles, ni me acaricies?

Y ya mi llanto era tan fuerte como el de una niña. Mi hija que duerme al lado se despertó y entró en la habitación.

-. ¿Qué pasa? ¿Qué tienes mamá? ¿Por qué lloras? ¿Le pasa algo a Yaya?
-.¡Mírala como está! Con la mirada perdida y no me habla, ni si quiera viéndome llorar. Eso no es normal. Yo no sé si llamar a una ambulancia y llevarla de nuevo al hospital porque ya no puedo más. No sé qué hacer. A lo mejor estoy haciendo mal teniéndola en casa.

A todo esto llorando desesperada y de una lado a otro de la casa.

-. Mamá cálmate por favor. Yaya está bien de salud. Tu la cuidas muy bien. Sabes que a ella le gusta mucho la cama  y es una dormilona. Y desde que ha llegado se ha derrotado y acomodado porque estás tu. Ayer caminó por primera vez y seguro está agotada déjala dormir.
-. Pero si ha desayunado y le he cambiado los pañales y le he hecho de todo con los ojos abiertos y ni buenos días me ha dicho.
-. Tu madre es sonámbula, Ya te lo he dicho. A mi por las noches me vuelve loca. Me llama y luego no sé lo que quiere ni atiende a nada. Solo dice incoherencias. Y me cuesta que se duerma porque por duerme todo el día. Hoy está hecha polvo má. Déjala que duerma. Vete arriba y descansa que tu estás agotada y por eso estás nerviosa.

Le hice caso. Le eché un último vistazo. Dormía. Y me fui llorando escaleras arriba con hipidos y todo.
Mi marido que estaba escuchando todo se estaba vistiendo para bajar. Y me dijo:

-. Tranquila cariño. No te pongas así.
-. Es que ya no puedo más.

Y me harte a llorar con la cara en la almohada. Me dejó tranquila que descargara. Dio la vuelta a la cama, se acerco, me acarició el pelo para consolarme, me dio un beso y bajó a controlar que todo fuera bien. Lloré hasta que no pude más.

 Me limpié la cara y comencé a respirar intentando relajarme.
Tenía que distraer mi mente. Pensar en otra cosa. Cogí el móvil y abrí el Facebook. Lo primero que encontré fue las fotos que subió mi nuera y las compartió en mi muro. ¡¡¡Gracias María Isabel!!

Dieciocho fotos que me alegraron el día. Eran casi todas del cumpleaños de mi hijo el 14 de mayo. Todos tan guapos  y tan felices. Mis nietas hermosas. Mi trastito Attenya, haciendo de las suyas y con esas carillas que pone.
 ¡¡¡Me hicieron cambiar el ánimo!!!

Bajé con el portátil y cuando conseguí despertar a mi madre casi a las 12 le planté el portátil delante y le enseñe las fotos y dijo:

-. Ay mi Francesca que linda está. Y mi Willy, cariño cuanto te quiero. Que guapa está María. Ay mi Attenya que bonita es y que grande está.
-. Máma ¿Cuántos años tiene Attenya?
-. ¿Tres?
-. Aun no, los cumple el 11 de septiembre.
-.¡Está grande!
-. Mamá, ¿me das un beso?
-. Si cariño. Mua mua mua mua

Y me dio mi mami muchos besos. Ya era otra vez ella. ¡Joder que susto! La vieja es sonámbula.

Y lo hablamos por la tarde cuando vino mi hermano y le conté. Él dice que en el hospital de noche también lo asustaba, que eso era lo que me contaba de cuando hablaba y se sentaba como buscando algo.

Y conseguí yo sola sacarla de la cama y llevarla a su sillón. Y comió sola. Y Se echó su siesta y allí la encontró mi hermano fuera de la cama.

Él viene todas las tardes sobre las 3 hasta la cena para que yo descanse y estar con ella. Ha aprendido a tomarle la tensión, el azúcar, a pincharle la insulina y a cambiarle los pañales a su madre. Es un buen hijo.

Ahora la levanta y la hace caminar pasito a pasito desde ayer. Hicimos video conferencia con Willy en Perú y la vio dando pasitos y la sonrisa le llegó a las orejas porque adora a su abuela. Su Yaya linda como él la llama.
La sentamos con la tablet y vio a su nieto y a su bisnieta y se rió y hasta le aplaudió a la Attenya cuando nos cantó.

Ceno bien sentada a la mesa por fin. Llegó pasito a pasito agarradita de las manos de su hijo y la sentamos en su sillón despacito y cenó todo ella solita.
Ya muy cansada la llevamos a la cama sentada en la silla de ruedas de mi escritorio. La acosté y la dejé dormida plácidamente y me subí a la cama y sentí ganas de escribir y empecé. Me hace mucho bien.

Hace un rato bajé a su ultima medición de glucemia y pichazo de insulina nocturno. La cambié y aun agotada me ayudó. Yo le hablaba de Willy y de la enana y de lo que haríamos cuando vinieran y ella no paró de sonreír lucida total. Medio dormida le hablaba y me contestaba bien.

 Le dije si quería un vaso de leche calentita y me dijo que sí. Se la llevé y se la tomó  con una pajita sin dejar de sonreír. Me la comí a besos y le dije:

-. Sueña cosas bonitas mi amor. Con Willy y con la Attenya y las vacaciones inolvidables tan lindas que vamos a pasar que ni tu nieto ni tu olvidaran nunca.

Sonrió.

-. ¿Me das un besito mamá.?

-Siii- sonriendo con los ojitos cerrados y me dio muchos.

-. Te quiero mucho mamá, que descanses
-. Yo también-.muy bajito, y se durmió.

Y yo subo y termino este capítulo feliz que subo sin releer, sin corregir, pero que me ha salido del alma. :-)

Buenas noches y felices sueños.
El día 20 de mayo de 2014 le dieron el alta.