domingo, 9 de mayo de 2010

Ejercer el derecho al voto.

Hace ya unos años, quizás ya demasiados, o es qué gran parte de la gente padece de amnesia, poder votar era un sueño y no poder hacerlo una pesadilla.
Y era una pesadilla, porque pensar diferente y atreverte a decirlo en voz alta te podía costar la vida.

Recuerdo que cuando fueron las primeras elecciones europeas me tocó estar en una mesa.
El día que se me hizo eterno, tantas horas para solo 62 votos.
Fue en el colegio, en Arguineguín tenemos un clima excelente y hacía un día precioso, y como yo conozco a la gente y su participación en la municipales.... ya me imaginé como sería en estas. Así que me llevé los apuntes de un curso de marketing que estaba haciendo y me dio tiempo de tomar el sol en el patio leyendo hasta que me cansé.
Vamos, que a las dos de la tarde casi me duermo, y salí de allí cerca de las diez de la noche, como para repetirlo.

Pero me quedo para siempre en la memoria con las palabras de un señor jubilado que llegó con muletas con un cabreo de impresión a ver si por fin está era su mesa, porque venía recorriendo no se cuántas y no estaba en la que siempre le tocaba y en ninguna lista de a las que fue.
En estas, que la compañera que hacía de presidenta de la mesa, le hace un comentario “gracioso” para quitarle hierro al asunto.
- “Para qué dio tantas vueltas cristiano, si no estaba en la suya se hubiera vuelto para casa. Tanto caminar como esta usted con las muletas. Total van hacer lo que quieran como siempre”
Pá qué fue aquello, ahora si que se cabreó el hombre.
- “Mire señorita. (él era el que la miraba fijamente a los ojos y bien de cerca jajajaja)
El derecho al voto, se ha regado con demasiada sangre, como para que yo ahora me quede sentado en el sofá en mi casa sin votar. Pero claro, que sabrán ustedes de eso”
Se hizo un silencio de esos que escuchas hasta los latidos de tu corazón y mí compañera se quedó tiesa.
Juro que no sonreí por si el señor pensaba que me reía de él. Pero hubiera sido una sonrisa de orgullo por ¡ ole sus coj....!

Mí abuelo estuvo en la división azul, enviado a Francia y olvidado en unas canchas de tenis que hacían de campo de concentración. El me lo contaba cuando yo era pequeña.
Y mi abuela decía:
- ¡Y llegó muerto de hambre, enfermo y comido de piojos!

¿Quién sabe, lo que pasó este hombre que vino a votar con sus muletas? Igual fue un compañero de mi abuelo.

Hoy no se va a votar porque hay partido de fútbol, porque me voy ala playa, o simplemente porque no hay ganas. Pero peor es aun cuando no vas porque piensas que no sirve para nada, el desencanto.

Porque cuando pensamos en no ir a votar, seguramente nunca pensamos en esas personas que se aprovechan de nuestra dejadez.
Porque un voto desaprovechado o aun peor, regalado se convierte en un peligro potencial. Estás regalando tu oportunidad de expresarte libremente y de decidir que pasa en un futuro inmediato. Y lo peor, es que eres responsable de lo que hagan con tu voto si haber opinado.

Pongo un ejemplo. Yo tengo mi negocio en un centro comercial en el sur de la isla de Gran Canaria. El sitio es inmejorable. Está en el corazón del pueblo, al pie de la carretera general, con una parada de guagua en la puerta y la otra enfrente. Dos paradas de taxi, una a cada lado del centro. Un puente sobre la carretera que comunica el pueblo con el centro y la parte alta de las urbanizaciones. Visto así, qué más podemos pedir ¿verdad?.
Pues si nos despistamos, el centro comercial se nos cae a cachos.
Pagamos mucho dinero, hacemos derramas para reparaciones.... y vamos de mal en peor.
¿Cuál es el cáncer de este centro? La falta de interés de muchos propietarios y LA DELEGACIÓN DE LOS VOTOS.

Yo llevo bastantes años en el centro, en un principio como inquilina y desde el 2004 como propietaria.
Cuando empecé a ir a las asambleas aluciné al ver cuatro gatos, cuando hay más de 300 locales.
Yo estoy muy acostumbra a las asambleas, las de mi comunidad en casa son jejeje sonadas, pá echarles de comer aparte.
Pero mi experiencia empezó por ejercer de voluntaria muchos años en asociaciones de vecinos y en ONGs, siempre en cargos en juntas directivas.

Y cuando vi como se desarrollaban estas asambleas no me lo podía creer.
Como siempre, ejerzo el derecho de preguntar y dar mi opinión.
Pero con lo que no puedo, es con el silencio por respuesta y que me ignoren, cuando pago mis cuotas y estoy al día. Tengo derecho a que se me responda cuando pregunto que se ha hecho con el dinero de mi derrama.

Pero claro, cuando un montón de propietarios no se leen la información que les llega en el sobre. Y además delegan su voto a una persona que los colecciona, y se presenta como presidente una vez más con tantas representaciones en la mano, que se hace lo que él quiere y se auto proclama presidente año tras año. Ocurre que no se ven la cuentas claras; y que un propietario que hace de interventor y que además es de profesión gestor de comunidades. Nos alerta de que hay gastos y facturas nada claras, de mercancías que no aparecen, de recibos de horas extras de los empleados sin firmar y fuera de nómina etc... y los asistentes votamos que no se aprueben las cuentas, y que no lo queremos de presidente pero..... NO PODEMOS HACER NADA, nos duplica en representaciones al número de asistentes.

Eso ocurre cuando no se ejerce el derecho al voto y se regala sin saber que van hacer con él.

Total, que no nos quedó otra que hacer un asalto al poder.
Nos ha traído de cabeza desde el 12 de marzo que se celebro esa asamblea.
Un grupo de 10 propietarios, preocupados y cabreados, conseguimos que se convocara una asamblea extraordinaria para elegir una nueva junta directiva el 7 de mayo.
Pero jugamos limpio. Informábamos de lo que estaba ocurriendo. Y le pedimos a los propietarios que nos firmara la solicitud de una nueva asamblea para conseguir el 25% que marca la ley de propiedad horizontal y lo superamos.

También les pedíamos que no faltaran a la asamblea.
Que por favor, se pusieran al día en sus pagos para poder ejercer el derecho al voto.
Eso costó mucho en este tiempo de crisis que padecemos todos. Pero muchos hicieron el esfuerzo y pagaron antes del 7.
Se cerraron cuentas, a las cuatro y media de la tarde, pocas horas antes de empezar la asamblea.
Gran mayoría de los propietarios con los que pudimos hablar, que no podían ir confiaron en nosotros y nos dieron su representación.

Algunos, asustados con lo que oían, vinieron a verme a la oficina porque saben que yo todos los días estoy ahí.
- ¿Ana qué está pasando?
Sabían que hace dos años entré en la junta directiva directamente en la asamblea.
El presidente no quería, decía que él elegía a su equipo. Pero yo me levanté y dije que la asamblea era soberna y que yo pedía que se sometiera a votación si tenían inconveniente en que yo formara parte de la junta. Que yo no pretendía ningún cargo.
Que de las vocales, de la a, a la u, que me dieran la que quisieran.
Y fui apoyada por todos los asistentes que dijeron que sí. ¡Que entre Ana en la junta,! ¿Por qué no?.

Yo intenté trabajar con el anterior presidente, pero él no quería. Ni a mí, ni a otras dos compañeras propietarias que nos ofrecimos.
Anulaba las reuniones, tomaba las decisiones y hacia las inversiones sin contar con nadie. Dictadura total.

La pena fue, que en la siguiente asamblea, yo estaba enferma y no pude ir.
Mi hija pilló un virus de estomago que compartió con todos, y estuvimos todos en casa a suero un par de días.

Fue mi socia en representación de la empresa.
Él volvió a salir presidente por el mismo sistema. Representaciones en mayoría. Más que todos los asistentes.
Una vez más, solo se hacía lo que el quería. Asistir a la asamblea no servia de nada.
Lo malo era, que se había recaudado muchos miles de euros en una derrama durante el año anterior para arreglar los techos de los locales.

El presidente adjudicó la obra al novio de la secretaria.
No la secretaria de la junta. La empleada de la comunidad.
E resto de la junta que buscamos presupuestos y nos quedamos con ellos porque fue escogido a dedo sin contar con nosotros.
Para colmo, pagado con cheques al portador que cobraba la secretaria y pagaba en efectivo al novio.
Y para más INRI, ahora parece que la empresa no está dada de alta, así que como no hemos visto documentos no tenemos ni idea de donde estamos parados.

Los propietarios interventores, son los que han estado investigando entre facturas y demás. Solicitan más facturas para seguir revisando y el administrador la remite a la oficina. Cuando de repente, esa misma madrugada, hay un robo, y se llevan la bolsa de papeles también.
¡Que casualidad! El ordenador era muy viejo. Vale, a lo mejor el ladrón no tenía ordenador o no entendía de informática. ¿Pero la bolsa de las facturas? ¿Para qué la quería? Digo yo.
¡De película!
Eso fue la gota que colmó mi vaso. Porque como a esta asamblea si fui, pregunté más de diez veces ¿cuál fue el criterio para escoger a la empresa a la que se le adjudicó los techos? Y desde el punto 1 del orden del día, hasta el 14 estuve preguntando y no se me respondió. Y en ruegos y preguntas terminé diciéndole:
- Señor presidente, no se si usted sabe que yo tengo una empresa de traducciones.
¿En qué idioma quiere qué se lo traduzca para qué me responda?
Ni me miró. Me ignoró totalmente.
Toda la sala votó no a la aprobación de las cuentas y a su candidatura a presidente.
Pero las cuentas se aprobaron y el saló otro año más presidente.

Nos costo muchísimo localizar a propietarios, la ley de protección de datos jejejeje si no los conoces no hay tu tía. Pero el presidente tenía el listado de todos y él y la secretaría empezaron su campaña con desprestigio incluido, como que íbamos a quitar las terrazas.

En la asamblea solicitamos dos interventores para las representaciones, uno por parte del presidente y otro por la nuestra. Para así tener garantía de que todas las representaciones eran validas y se hacía todo democráticamente.
También fueron propietarios que decidieron allí su voto.

Previamente a la asamblea mantuvimos 3 reuniones organizando todo, y en la segunda mis compañeros me propusieron para presidente. Yo les dije que me lo iba a pensar.
Me senté el fin de semana ante mi portátil y empecé a poner mis ideas en palabras escritas. Y a groso modo esto es lo que hice.
Prepare un listado de las prioridades que yo veía; sistema de trabajo en equipo y mis condiciones para el cargo. Donde quedaba claro que era un equipo la candidatura, no un presidente.
Yo les propuse a ellos los cargos fijándome en sus profesiones, para que cada uno trabaje en lo que sabe. En la secretaria, una secretaria de abogado que habla inglés y un empresario. En la tesorería los dos interventores, un gestor de comunidades y un empresario, director de banco jubilado. En las vocalías más empresarios.

Si me quieren como presidente nos reuniremos cada 15 días y trabajaremos por áreas en diferentes equipos de trabajo, buscando entre los demás propietarios e inquilinos del centro. Y todo quedará por escrito y se acordará en junta votando democráticamente.
No quiero mi firma en las cuentas. Pero si tres firmas autorizadas, e indispensables dos firmas al menos. Que de nada valen, si no tiene el visto bueno del presidente y el pago esta por escrito firmado también por la secretaria y el tesorero.

Copia de ese mismo escrito, con los cargos y el resto de las ideas puestas en orden, se lo entregue a cada uno de los asistentes a la asamblea, para que fueran leyendo mientras se hacia el recuento de representaciones y asistencia para la validez de los votos.
El interventor informó de porque solicitamos una nueva asamblea y se procedió a la presentación de candidaturas después de un poco de jaleo.
Cuando me tocó presentar nuestra candidatura ya lo había hecho antes por escrito, así que solo me limité a leer los nombres y los cargos presentando a los candidatos asistentes.
Un propietario quiso ponerme digamos, incomoda, diciendo que por qué eso de vicesecretario que eso no es así. A lo que yo le respondí tranquilamente.
Mire caballero, para mi lo menos importante es lo del cargo. A diferencia de otros yo no me propongo para presidente, a mi me proponen y yo pongo mis condiciones.
Porque no se crean ustedes que yo voy a hipotecar mi vida por el centro, para que todos ustedes se queden tranquilamente en el sofá de su casa, viendo el partido de fútbol, la película o tan ricamente en la playa.

En la anterior junta yo solo tenía una vocal y el presidente pasó de mi un kilo. Yo le dije delante de personas que están aquí si prefería tenerme al lado o enfrente, que él eligiera, y aquí estoy.
Y a diferencia de él, yo no tengo inconveniente de que entre él a trabajar en la junta con nosotros, si tantas ganas tiene. Aquí lo que sobre es trabajo, y lo que falta son ganas.

Por eso presento una candidatura a junta directiva caballero, pensando en lo mejor sabe hacer cada uno en su trabajo, para emplear sus conocimientos aquí, no para que figuren solo en una lista y luego se larguen, desparezcan y me dejen a mi pringada con todo el marrón del centro. Que yo no vengo de héroe, ni de salva patrias.
Que no llevo una chapita que ponga “ANA, FOR PRESIDENT”.
Por eso está todo por escrito y pido que se añada al acta de esta junta, salga elegida como presidente o no.

Si salgo, para que quede por escrito el compromiso de mis compañeros conmigo, y el de todos ante esta asamblea. Porque a mi ustedes no me dejan sola y luego me lavan la cara en la próxima asamblea. De eso, nada.

Y si no salimos, para que cada uno sea responsable de lo que ha hecho con su voto.
Nos vamos todos tranquilamente cada uno a nuestro local, pasamos de todo y esperamos que el centro se caiga y vamos cerrando todos puertas poco a poco.

Señores, o nos mentalizamos que el centro es de todos y por una vez empezamos a cambiar el YO POR EL NOSOTROS, o el centro perdóneme la expresión, se va al carajo.
Como decimos en Canarias, el que no se moja el culo no coge lapas. Y no las voy a coger yo sola para todos ustedes.
Yo no tengo más que decir, todos son mayores de edad, sabrán que hacer con su voto.

Pensé que no salíamos, pero al final por los asistentes ganamos, 33% a 28%, bastante justo, creo él solo consiguió una vez más, mayoría en representaciones.
El cambio estuvo en las manos de los propietarios que decidieron asistir a la asamblea un viernes por la tarde. Ejercieron democráticamente el voto pidiendo un cambio confiando en nosotros. Y ganamos.

Ahora solo falta que realmente quieran un cambio y se muevan. Ahí entro yo.
Coordinando el plan de trabajo que estoy organizando, esa será mi labor y la de comunicarme con los propietarios e intentar atraerlos para que seamos de verdad un NOSOTROS.

En el merengue que me he vuelto a meter.
Eso me pasa por el vicio de pensar, de no poderme estar callada y vivir como mera espectadora de la vida.
Llevaban varios años detrás mío y yo no quería porque me conozco. He nacido jodidamente responsable. Me puedes pedir algo y morirte esperando si yo no quiero.
Pero si me comprometo, soy muy exigente conmigo misma y me gusta tenerlo todo bien atado. Y soy honesta y legal porque me gusta dormir tranquila. Tanto yo, como mi conciencia que también tiene derecho, así no molesta.

Jejejeje no sabían a quién le pedían ser “presidenta” como me llamaron, y la qué votaron.
Como se descuiden los pongo a currar a todos, pero eso si, con la mejor de mis sonrisas y la palabra mágica, por favor.
Intentaré crear un grupo positivo, con un ambiente agradable participativo, donde todos seamos iguales. Abierto a los propietarios e inquilinos. Tengo algunas ideas para que se impliquen. Soy optimista jajajajajaja no escucho a los negativos, que hay muchos.
Total, el NO, ya lo tengo, el SI, tengo que ir a buscarlo.
Creo en el trabajo en equipo y en que se coordinar con respeto.
Tengo un plan de trabajo y un buen equipo. Si ellos han confiando en mi, por qué yo no voy a confiar en ellos.
Suficiente para empezar.

Veremos el lunes, mañana........ahggggggggg
Me imagino el cachondeo cuando llegue al centro, la noticia habrá corrido como la pólvora. Si ya me decía una chica el viernes que me llevaría el maletín.... jejejeje

Bahhhhssssssss, yo paso de todo. Me plantaré la mejor de mis sonrisas, para mi es un día cualquiera. Aguantaré las bromas, para eso tengo un buen sentido del humor y me reiré con ellos.
Espero que me dejen trabajar y no tenga muchas visitas por la oficina, que los lunes tengo mucho curro.

Ha sido bueno como siempre, pensar sobre un papel. Hablar conmigo misma. Contármelo, pá creérmelo jajajajaja
Y compartirlo con quién haya tenido la paciencia de llegar hasta aquí.
Porque la verdad, a veces creo que no echo humo de milagro jajajaja

2 comentarios:

Tu mejor receta dijo...

me encanta algo que dices al hablar sobre cómo eres: que crees en la buena gente y en la ayuda desinteresada. Me alegró leerlo porque esa virtud es la de la mayoria, unos pocos no logran empañar tanta cosa y gente buena.
Me encanta tu pagina

Anónimo dijo...

Muy buen post, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)