Dicen que la felicidad completa no existe, que eso es una utopía.
Yo creo que la vida se compone de momentos felices.
Lo que sí es cierto es que es un sentimiento,
y que ese sentimiento nos hace hasta más bellos.
Cuando nos sentimos felices se nos esparce por dentro esa belleza,
y culmina haciendo brillar nuestros ojos y pintándonos una linda sonrisa.
Que bonito es ser feliz y ser capaces de contagiar nuestra felicidad.
Pero la felicidad empieza por uno mismo.
Aceptándonos tal como somos, sintiéndonos a gusto.
Entonces es cuando llega la felicidad.
Después está el compartir, el dar y el recibir.
Si no estamos dispuestos a dar es difícil recibir,
pero no porque otros no quieran darnos,
a lo mejor es que ni si quiera somos capaces de darnos cuenta,
y se nos escapa, nos lo perdemos.
Pero hay esos días ciertamente especiales.
Esos días que nunca olvidaremos,
cuando tenemos la suerte de contar con gente que nos quiere,
y que además no se lo calla, nos lo dice y lo demuestra.
Eso es tan bonito, tan valioso,
que solo por eso merece la pena vivir.
Muchas veces nos negamos nosotros mismos la posibilidad de ser felices.
Nos volvemos ciegos, sordos y torpes
para detectar esa felicidad que quiere entrar,
y le cerramos la puerta en las narices.
Hay tantos motivos para ser feliz
mientras llegan esos momentos especiales.
El solo hecho de estar vivo.
El ver la luz del Sol y sentir su calor.
Poder dejar volar la imaginación y jugar ha hacer formas con las nubes.
Relajarse escuchando el mar y dejarse flotar en sus aguas.
Sentir el aire fresco en la cara.
Ver y oír la risa de un niño.
Sentir una vida latiendo en tu vientre.
Ver como crecen esos hijos que te llenan la vida de amor.
El amor entre hombre y mujer y compartirlo todo.....
Es una pena cuando no le damos valor a lo que tenemos,
porque aunque en los malos momentos no lo creamos,
siempre tenemos algo valioso por lo que ser felices,
y lo más seguro que será algo que no tenga precio
y que no se pueda comprar.
Solo debemos detenernos a reflexionar un poco y darnos una oportunidad antes de seguir adelante.
Nosotros podemos ser nuestro mejor amigo
Y los amigos se quieren y se tratan bien,
pero sobre todo se respetan y se aceptan tal como son.
Antes de buscar amigos fuera atendamos al que tenemos dentro y hagámosle la vida más fácil y más feliz, vale realmente la pena.
26/11/97
“Escrito después de una fiesta sorpresa por mi cumpleaños ofrecida por mis amigos”
Han pasado ya 12 cumplaños desde que escribí estas palabras, y me enorgullece decir que he conservado esos mismos amigos y además han aumentado en número.
Hoy he recibido muchas llamadas y mensajes, muchas visitas en casa.
Me han acompañado en este día tan especial y distinto que aun no ha terminado.
En el que me esperan muchas más emociones por vivir.
Mi hijo, mi nuera y mi nieta esta madrugada se van por fin a Perú.
Llegó el día tan esperado.
Me debato entre la alegría y la tristeza.
Llevo todo el día sintiéndome muy extraña.
Nunca me había sentido así.
Es un día especial y difícil para la familia.
No le he dicho a nadie como me siento,
por eso escribo.
Bueno, este fin de semana si me animo.....
¿Qué pasa Ana?
¡Te vas a animar!
A escribir y a subir esas fotos tan lindas que has sacado hoy.
¡Venga Ana, no faltaba más!
Enrrollate y saca esa positividad de la que presumes.